miércoles, 11 de marzo de 2015

Forêt et colombe (El bosque y la paloma)


Max Ernst, 1927. Tate Modern (London)

Óleo sobre lienzo

100,3 x 81,3 cm.


El artista alemán había desarrollado su propio método para realizar pintura automática: el grattage. La técnica consistía en transferir la huella creada por un superficie con textura (por ejemplo una espina de pescado, una corteza de árbol), colocada debajo de la tela o el papel donde iba a realizar la obra. La frotaba con un lápiz o una cera y empezaba a escudriñar el resultado, de forma que su mente comenzase a reconocer "cosas". Ernst no decidía lo que iba a pintar hasta que no había visualizado las imágenes producidas con este método. En este caso, lo que obtuvo fue un bosque, en cuyo interior se encuentra una paloma enjaulada.

Leonardo da Vinci, en los preceptos de su Tratado de pintura, ya indicaba que métodos similares eran fuentes de inspiración:

XVI. Modo de avivar el ingenio para inventar
Quiero insertar entre los preceptos que voy dando una nueva invencion de especulacion, que aunque parezca de poco momento, y casi digna de risa, no por eso dexa de ser muy útil para avivar el ingenio á la invencion fecunda y es, que quando veas alguna pared manchada en muchas partes, ó algunas piedras jaspeadas, podrás mirándolas con cuidado y atencion advertir la invencion y semejanza de algunos paises, batallas, actitudes prontas de figuras, fisonomías extrañas, ropas particulares y otras infinitas cosas; porque de semejantes confusiones es de donde el ingenio saca nuevas invenciones.

Podéis comprobar esto en cualquier parte. Probad, probad. Escoged primero un tema. Buscad figuras de contenido erótico entre las vetas de los azulejos de vuestro baño: las encontraréis. Buscad figuras de un cuento infantil: también lo haréis. Nuestra mente esta preparada para realizar esa adaptación.

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