domingo, 31 de agosto de 2014

La crocifissione


Jacopo Tintoretto, 1565. Scuola Grande di San Rocco (Venezia)

Óleo sobre tabla


536 x 1224 cm.



Después de un intenso viaje por Italia, habiendo estado visitando a destajo durante doce días una ingente cantidad de museos, palacios, catedrales e iglesias uno piensa que, debido a la acumulación de experiencias de tanta intensidad, la capacidad de admiración queda inutilizada, al menos temporalmente. Por eso me resulta tan sorprendente este cuadro. La visita a la Scuola, de entrada, no te deja indiferente. Pero una vez en piso superior, cuando se entra en la Sala dell'Albergo, uno no puede evitar contener la respiración cuando se da la vuelta y observa esta maravilla.

Esta es, sin duda, una pintura que hay contemplar in situ. Ninguna reproducción, por buena que sea, lograra siquiera conseguir transmitir una décima parte de las sensaciones que te invaden al contemplarla. Hasta esa fecha, Tintoretto siempre me había parecido un pintor incapaz de transmitir emoción alguna, o al menos no había encontrado forma alguna de conectar con su pintura. Inmediatamente me di cuenta de mi poca experiencia en apreciar las obras de arte y me percaté de las carencias de mi educación en esta materia, cosa que he tratado de ir subsanando humildemente desde entonces.

Desde mi punto de vista, es una de las grandes obras maestras de todos los tiempos. Cada vez que la veo, no puedo evitar recordar el escalofrío que me recorrió la espalda la primera vez que la ví.

Sobrecogedora.

(Publicada en Arte a las ocho por primera vez el 20/03/13)

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